¿Somos acaso el tiempo que vivimos?
mendigamos la sed en vez del agua,
nos hostiga vivir, tan poco acerca
la inercia de existir, que despeñamos
distraidamente el cielo en las pupilas
y nacemos suicidas sin coartada
para buscar refugio en la locura
del día detrás del día:
¿Qué fue de los ojos mendigos de tanto querer mirar?, ¿de cada rincón...?
Transmutaciones
martes, 15 de mayo de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
domingo, 13 de mayo de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
Aplastamiento de gotas...
Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío.
Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.
Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse.
Triste gotas. Redondas, inocentes, gotas.
lunes, 7 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
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